Las tardanzas crónicas pueden perjudicar seriamente tu negocio, especialmente si cuentas con un equipo de trabajo pequeño en el que cada empleado es vital para tener éxito. Si este es tu caso, aquí tienes 5 pasos para reducir los retrasos en los empleados.

5 Pasos para Reducir los Retrasos en los Empleados

Haz un seguimiento del tiempo y asistencia de tus empleados

Registra con detalle la tardanza y absentismo, incluyendo los motivos dados, si el trabajador te avisó con tiempo, y los días y fechas en los que ocurren estos incidentes. Cuanto más detallado tengas el comportamiento del trabajador, más fácil será corregirlo.

Ya que has comenzado a controlar el tiempo, seguramente notarás faltas en tus actuales métodos de seguimiento horario. Si fichan varios trabajadores al mismo tiempo, ¿se produce un lag en el medidor? En ese caso, los últimos del grupo en fichar parecerá que lo han hecho tarde a pesar de haber llegado a tiempo. Esto te da una idea de la importancia de contar con un buen sistema móvil de control horario.

Habla con tus trabajadores

Controlar el tiempo también puede revelarte patrones de comportamiento. Por ejemplo, ¿hay un trabajador que siempre llega tarde los lunes? ¿Fichan todos un poco más tarde tras la hora de comer? Estos patrones pueden alertarte sobre comportamientos individuales o grupales que debes corregir o estudiar la necesidad de ajustar tu política de trabajo.

Por supuesto, siempre puedes llegar al fondo de la cuestión preguntando a tus empleados los motivos de su tardanza, lo que puede descubrirte problemas de los que no eras consciente.

Revisa las políticas de asistencia con todo el equipo

Una vez que has hecha las modificaciones oportunas en las políticas de asistencia, revísalas junto a tus trabajadores. Es fácil relajarse en los hábitos laborales con el paso del tiempo e, incluso aunque las políticas de asistencia sigan iguales,  trabajadores con años en la empresa pueden haberlas olvidado.

Mantén una reunión a modo de recordatorio para las políticas de empresa, incluyendo lo que se considera llegar tarde (un minuto, 10 minutos, media hora…), a quién contactar en caso de no llegar a la hora marcada y cómo hacerlo (teléfono, mail, mensaje).

Refuerza tu política sobre tardanzas

Llegar tarde es un problema que empieza siendo pequeño pero puede convertirse en enorme. Un trabajar llega tarde, no tiene consecuencias y decide que llegar a tiempo no es importante. El resto de compañeros ven que no le pasa nada al susodicho y comienzan a llegar tarde también.

Una vez que has repasado la política de tardanzas con todo el equipo, deja claro que sí habrá consecuencias o implementa un proceso disciplinario por llegar tarde asiduamente.

Celebra los progresos

Convierte el llegar a tiempo en un desafío o juego y conseguirás que todo el equipo se muestre más entusiasta para llegar al trabajo en hora. Haz concursos y ofrece premios al departamento con mejores horas de llegada semanales. Cuelga avisos con los días en los que el departamento no ha tenido ninguna tardanza.

Este registro del tiempo y leve presión hará que los empleados quieran llegar siempre a su hora. Eso sí, asegúrate de reconocer a tus empleados la reducción de tardanzas para llegar al trabajo. Y felicita, uno a uno a tus trabajadores para que no se sientan excluidos del grupo.

Las tardanzas crónicas pueden descontrolarse fácilmente, lo que se traducirá en un daño para tu negocio. Si sigues los pasos que te he indicado, conseguirás reducir al máximo estas tardanzas y tendrás un equipo de trabajo mucho más feliz.

Nuevo llamado a la acción

Fuente: https://blog.tsheets.com/guest-post/5-steps-reduce-employee-tardiness