La vida del empleado que tiene que tiene que desarrollar parte de su trabajo lejos de la oficina, puede convertirse en una absoluta pesadilla. Hablamos de trabajadores que se levantan muy temprano, que se encargan de que sus niños vayan al colegio; enfilan para la sede del trabajo, a veces pasando horas en retenciones y atascos.

Su calvario particular no acaba aquí. Al llegar al lugar de trabajo, fichan y de nuevo a la calle, para poder llegar a tiempo a una reunión importante y urgente, que puede estar a otro par de horas de ese momento. Ese es el día a día, sin contar que al final de la jornada deben recopilar todo el trabajo que han hecho y dejarlo por escrito o pasarlo al pc.

Cómo conciliar sin dañar a la empresa ni perjudicar al trabajador

Soluciones de movilidad empresarial

Este no es un problema que afecte únicamente a un trabajador. La mayoría de los horarios son iguales para casi todas las empresas, por lo que miles de empleados se ven cada día desbordados por las mismas cuestiones, convertidas ahora en enormes problemáticas de infraestructura, desde un transporte insuficiente y hasta arriba, hasta carreteras completamente congestionadas.

Evidentemente, estas cuestiones resultan incómodas tanto a empleados como a empresas y, además, estas últimas no disponen de mano para poder paliar dichas dificultades. A no ser que adoptemos decisiones y modelos que sí que están al alcance de la compañía. No hablamos de otra cosa más que de las soluciones de movilidad empresarial.

Productividad

Debemos echar un ojo a la conciliación y darnos cuenta de que, con el modelo de trabajo que hemos descrito, la jornada solo se convierte en una losa pesada sobre las espaldas del empleado que debe trabajar parte de la jornada fuera de la oficina.

En estos casos, el rendimiento puede adolecer de eficacia, favoreciendo la aparición de trabajadores móviles cuyo nivel de rendimiento es medio-bajo, debido a la cantidad de dificultades físicas y psicológicas que rodean su día a día y que les impide concentrarse completamente en su actividad laboral.

Hemos de convenir que, si no se toman las opciones adecuadas y se organiza el trabajo de una manera más eficaz y controlada, las tareas fuera de la oficina solo generan estrés y dificultades, lo que acaba lastrando la productividad del empleado móvil, quienes además deben asumir que el tiempo de que disponen para su familia o sus cuestiones personales es realmente escaso. La consecuencia de ello es un mayor lastre para el empleado, que verá mermada su nivel de productividad.

El empleado pagará con estrés, angustia y un desembolso económico, para que otras personas atiendan sus deberes familiares.

El Coste para la Empresa

Con solo analizar el coste económico de esta situación ya podemos hacernos una idea de cómo paga la empresa las consecuencias de una mala política empresarial. Basta con que asumamos que cada empleado pierde una media de media hora diaria en atascos… multipliquemos por los días laborales del año y el número de empleados y veremos que suman un buen pico.

Estos muros que se levantan tanto para el empleado móvil como para le compañía, pueden derribarse con la adopción de conceptos como la flexibilidad laboral y la movilidad empresarial, de tal manera que se consiga un beneficio para cada parte.

Desde el punto de vista de la empresa veríamos aumentar la productividad de los trabajadores, ya que conseguimos empleados más felices y relajados, al ver cómo mejora su situación familiar y se disminuyen los costes para evitar tiempos perdidos.

Desde la óptica de los trabajadores, se conseguiría eliminar el estrés, los costes añadidos, conseguir la conciliación entre vida laboral y personal y, en definitiva, nos haríamos con una plantilla más proactiva y leal a la empresa.

Nuevo llamado a la acción