Ya hemos hablado en otras ocasiones de las bondades de implantar el horario flexible en las empresas, sobre todo de movilidad, donde se observa, tras un período de adaptación, que aumentan los beneficios para los empleadores y el nivel de productividad de los empleados móviles.

Cómo evitar las desventajas del horario flexible

No obstante, es cierto que en muchas ocasiones no resulta fácil implementar el horario flexible y pasar de una jornada convencional a la flexibilidad horaria. Es verdad que algunas empresas se encuentran con algunas dificultades que vamos a intentar desentrañar y también veremos cómo evitar las desventajas del horario flexible. Sin duda, estas dificultades son menos serias de lo que a priori pudieran parecer.

Lo primero que debemos tener claro es que la flexibilidad horaria va a ayudar notablemente a la organización y también a la labor de los empleados. Teniendo esto en cuenta, cualquier desventaja que pueda aparecer será fácilmente salvable.

Las tres principales desventajas

1. Para muchos empresarios la primera desventaja estriba en el hecho de que la responsabilidad de la gestión del tiempo recae directamente sobre el empleado móvil. Esto despierta cierto recelo por parte del empleador, al entender que sus trabajadores pueden no cumplir los plazos.

Sin embargo, hemos de decir que según todos los estudios, una de las cuestiones que más motivan al trabajador móvil es precisamente el hecho de laborar por proyecto y ejecución de objetivos. Esto, efectivamente, les permite disponer del tiempo a su antojo, siempre y cuando entreguen el proyecto en plazo.

Aquí hemos de intentar hacer un esfuerzo por sobreponernos a la cultura empresarial presencialista, que cree que un trabajador es más productivo si pasa mucho tiempo en la oficina. Lo cierto es que los niveles de productividad se disparan con el horario flexible.

2. Para el empleador, el horario flexible puede acabar perjudicando la comunicación entre los miembros del equipo, ya que pueden no coincidir y trabajar desde distintos puntos y a distintas horas. Lo cierto es que este punto también es fácilmente subsanable.

Pensemos que basta con adoptar un día de reunión de equipo para que la comunicación fluya y se puedan coordinar las distintas tareas. Estas reuniones pueden ser presenciales o a través de videoconferencia.

3. Miedo a que supervisores y jefes no puedan contactar con los empleados móviles. Esta cuestión es salvable con muchísima facilidad. Basta con usar algún software de geolocalización telefónica, como el caso de Bixpe.

Se instala en software en el smartphone de cada empleado móvil y podrás saber dónde está en cada momento. Incluso puede ser programado para que no funcione durante la jornada de descanso del trabajador, de manera que se respete su privacidad.

Existen más cuestiones que son consideradas como desventajas tanto por empleadores como por trabajadores móviles. Sin embargo, estas son las principales y, como vemos, no entrañan dificultada a la hora de ser solventadas y, a cambio, podemos obtener notables ventajas para ambas partes.

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