Muchas empresas afrontan un ambiente de trabajo minusvalorado, debido en gran medida a que su fuerza de trabajo se encuentra desmotivada, sin intención de revelar indicios de lealtad o responsabilidad y que se siente mal en definitiva. Esto solo provoca una disminución de la rentabilidad y los niveles de productividad.

Cómo mantener la lealtad de tu fuerza de trabajo

No son sólo estas las consecuencias de unos empleados poco motivados, también se experimenta un aumento en la rotación, el índice de absentismo y el descontento de la clientela.

Todos estos datos negativos e indeseables, se contraponen con el hecho de que las compañías que deciden implementar una cultura corporativa sólida llegan a experimentar un aumento de sus beneficios de hasta un 400%.

La estrategia de la organización

Debes conseguir que tus empleados tomen como suyos los valores de tu empresa y que se adapten con facilidad a los nuevos hábitos de trabajo.

Para llegar a cumplir estos objetivos podemos aconsejar, si eres emprendedor, que definas una identidad corporativa clara y adecuada a tu empresa y que mantengas visible cuál es tu principal motivación. Por cierto, no olvides implementar políticas que beneficien tanto a la empresa como al trabajador, de manera que consigas la lealtad de tu fuerza de trabajo.

En el caso de que seas empresario, rompe con la mala praxis y pon en marcha una nueva filosofía de trabajo, más acorde con tu visión del negocio. Implica en este paso a los CEO’s.

Olvídate de la cultura del presentismo y sé más abierto. Eso sí, expón con claridad tu visión y los propósitos de tu empresa, además de cuáles son las directrices que deben seguir los trabajadores.

Practica la paciencia y la tolerancia y da tiempo a que los cambios surjan efecto. Realiza reuniones periódicas donde se puedan evaluar los progresos y cambiar los puntos negros de la organización.

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