Nadie quiere ser un mal jefe. Queremos que los empleados se sientan felices y contentos con lo que están haciendo, porque eso los hace más productivos. Pero también porque, a pesar de los rumores, los gerentes también son seres humanos. Así que si tu empresa está considerando un traslado hacia un sistema de gestión de trabajo móvil (MWM, en inglés), es probable que ya hayas estado reflexionando sobre cómo puede afectar esto a tus empleados.

Cómo puedo hacer un seguimiento para conseguir lugares de trabajo más agradables

El síndrome del Gran Hermano

Ojo, porque en este proceso seguro que echarás mano de un localizador GPS, un software como el de biXpe, que permite rastrear el movimiento de cada empleado móvil y en tiempo real. Pero en este proceso te puedes perder y convertirte en un mal jefe.

La razón es bien sencilla. Cuando se habla de seguimiento digital, somos propensos a adoptar la actitud de un Gran Hermano y entrar en un estado de vigilancia que, en realidad, no deberíamos ejercer.

En lugar de conseguir una atmósfera opresiva, en la que los trabajadores móviles sienten que están siendo monitorizados constantemente, podemos, en realidad, hacer todo lo contrario y tener éxito.

Si pensamos un poco en ello, examinar o comprobar la ubicación de un trabajador de campo no es realmente diferente a como lo hace un gerente en una oficina. Para ello podríamos pensar en aquellas oficinas abiertas que surgieron en la década de los años 50 y que permitieron tanto una mejor comunicación como una manera más fluida de manejar a los empleados.

Pues gracias a la tecnología GPS, lo que los sistemas MWM están haciendo ahora es casi el mismo tipo de beneficio, puesto que podemos gestionar a nuestros empleados con un solo vistazo a un monitor, pero eso no incluye el acoso. Simplemente estamos en una oficina virtual.

El mejor lugar y el mejor ambiente

Si mejorarnos la transparencia y la comunicación, seremos capaces de calmar esa sensación de paranoia que puede reproducirse fácilmente cuando los gerentes no tienen manera de saber dónde están los trabajadores o qué están haciendo.

Una buena gestión significa que los empleados móviles no tienen que hacer frente a las estresantes y agotadoras llamadas de los jefes, exigiendo saber dónde están. También permite a los empleados optimizar sus recorridos y trazar una programación más realista.

Debemos saber hacer frente a las reticencias de los empleados y hacerlo con confianza. Al fin y al cabo, cualquier persona que posee hoy en día un smartphone está sometida a un rastreo sistemático de sus hábitos de navegación y sus costumbres.

Así que en realidad no hay necesidad de preocuparse por el paso a la gestión de fuerza de trabajo móvil. Si los empleados se mantienen informados acerca de cómo funciona el sistema y los beneficios que aporta, habremos dado con los mejores lugares de trabajo.

Fuente: http://www.mymobileworkers.com/201412how-mobile-tracking-can-make-for-happier-workplaces/