Administrar la seguridad se ha convertido en un apartado vital para cualquier empresa. Con la Gestión de la Movilidad Empresarial (EMM-Enterprise Mobile Management) se pretende obtener una visión completa que pueda asegurar y disponer la utilización de los smartphones, los pc’s portátiles y las tablets, por parte de toda la plantilla de un negocio. La otra cara de una buena estrategia de la Gestión de la Movilidad Empresarial es la obtención de empleados más productivos, que pueden realizar su trabajo a través de las herramientas que se les ha proporcionado para hacerlo desde cualquier sitio, gracias a los dispositivos móviles.

Cómo responder al reto de la Gestión de la Movilidad Empresarial

Con el EMM podemos gestionar los dispositivos móviles, a la vez que hacemos lo mismo con las apps de movilidad y la información mobile. Para ello se suelen establecer protocolos que bloquean estos dispositivos y controlan el tipo de apps a las que puede acceder el usuario, de manera también que solo las apps testadas oportunamente puedan tener acceso a los datos corporativos.

En el momento en que tengamos decidido que vamos a servirnos de un proveedor de Gestión de Movilidad Empresarial, debemos tener resueltas distintas exigencias:

  • Que preste un servicio simple y acomodable
  • Que posea versatilidad a la hora de permitir que el negocio dé de alta nuevos dispositivos, para que el proceso se realice rápidamente y en el momento en que se desee, permitiendo el ajuste del nivel de seguridad que se precise, dependiendo del usuario.
  • Nos debe garantizar el seguimiento de todas las apps que hemos instalado en cada dispositivo de la empresa, de manera que exista la posibilidad de una administración simple de estas apps en cada uno de los dispositivos.
  • Por último, resulta imprescindible que la información que vamos a compartir a través de los dispositivos, goce de la seguridad necesaria.