La gente está apasionada por permanecer conectada a sus dispositivos, esos que usan en su vida personal, y desean llevarlos al trabajo. Los empleados móviles insisten en que son más productivos usando sus propios recursos, porque saben, entre otras cosas, cómo utilizarlos y sacarles rendimiento.

El mundo de los dispositivos para empresas de movilidad

Emplean para ello sus aplicaciones personales, aunque también esperan poder tener acceso a algunas de las apps empresariales. Ya no estamos prediciendo si el uso del dispositivo personal va a ser popular, en realidad ya estamos reconociendo que se ha hecho inevitable y discutimos cómo manejarlo.

Superando brechas

En mercados emergentes como Brasil, China, India o Sudáfrica, más del 70% de los empleados que poseen un smartphone o una tablet lo usan para el trabajo. Sin embargo, menos del 30% de las empresas declara su apoyo al BYOD y además reconocen esa brecha.

No obstante, las cifras dan un respiro en países como Reino Unido, España o Alemania, donde se prevé una inversión masiva en BYOD. Está claro que las organizaciones están dispuestas a tomar medidas y a facilitar la vida de sus empleados móviles, pero todavía los planes son muy variables y podíamos decir que se encuentran en un estado de gestación.

Por ello, es importante que contemplemos el BYOD en su contexto, con estrategias y soluciones que pueden llegar a controlar un subconjunto específico de dispositivos empleados para la comunicación de empresa o la red de acceso.

No obstante, el BYOD debe ser parte de una estrategia global de la movilidad empresarial y debe tomar la propiedad del dispositivo como un parámetro más, igual que el tipo de empleados que se tiene, el sistema operativo que se usa, el plan de tarifas o la gestión de acceso remoto.

Fuente: Dimension Data