No todas las empresas creen en la movilidad. Muchas de ellas, ven la adquisición de tecnología como una estrategia para su crecimiento, otras piensan que es sólo una forma más de modernizarse y mientras, muchas de ellas carecen de una plan de movilidad real.

El reto de la movilidad empresarial de las empresas españolas

Según Accenture el 43% de los directivos de todo el mundo que fueron encuestados dijeron tener la movilidad empresarial como una de sus dos primeras prioridades de cara a este 2015, mientras que el 68% de los encuestados españoles la tienen dentro de sus cinco primeras.

Esto pone en resalto una cuestión interesante, y es que pese a que muchas empresas españolas tiene en cuenta que una estrategia e movilidad empresarial les va a ayudar a crecer y va a tener una mejora aceptación, no están preparadas, quieren o no pueden llevarlo a cabo.

La movilidad empresarial tiene unos pasos previos que no todas las empresas pueden cumplir fácilmente. y la realidad de la empresa española es que esta carece en muchas ocasiones de un plan organizativo, estratégico y económico para llevarla a cabo.

Entre sus retos más importante está lo que supone económicamente para la empresa adquirir todos los dispositivos que son necesarios para poder simular un puesto de trabajo fuera de casa, así como la inversión en seguridad que es imprescindible. Por ello, pese a la tendencia positiva de las empresas en materia de movilidad, son muy pocas las que cuentan con una estrategia estable.

Sin embargo, la realidad es que la movilidad empresarial en las empresas ayuda al crecimiento y a la diferenciación de las misma y existen opciones que no requieren de una inversión enorme que pueden a ayudar a dar los primeros pasos para la movilidad.

Buscar soluciones, a menudo globales, y en ocasiones de colaboración con otras empresas nos van a garantizar dar el paso en el futuro y que nuestra empresa este preparada para la movilidad.