Como conductor comercial, te mueves en un entorno de trabajo que deberías tener diseñado para asegurarte que trabajas en un espacio saludable. Sin embargo, hemos de tener en cuenta el tiempo que pasas detrás del volante, la presión que supone tener que cumplir horarios y plazos y la escasez de opciones de alimentación sana con las que cuentas cuando estás en ruta.

Guía para mantenerse saludable en la carretera

Teniendo estas circunstancias en cuenta, no va a suponer una gran sorpresa constatar que la de conductor es una de las profesiones con más altos niveles de obesidad. Un estudio de 2012 puso de manifiesto que casi un tercio (28%) de los conductores de vehículos pesados de Reino Unido eran obesos y ello suponía estar seis puntos por encima de la media nacional, que se encontraba en el 22%.

Estamos hablando de un problema grave, debido a los estrechos vínculos que existen entre los problemas de peso corporal y la salud, tales como diabetes o apnea del sueño. De hecho, en ese mismo país, se revocan al año alrededor de 1300 licencias comerciales de conducir y todas ellas son por razones de salud.

¿Pero qué puede hacer un conductor de furgoneta o camión para mantenerse saludable mientras sigue con sus funciones de empleado móvil que se mueve por carretera? Echemos un vistazo a algunos consejos sencillos.

Empaquétalo

Las cosas han mejorado muchísimo en la última década. Sin embargo, en cuanto a los restaurantes de las estaciones de servicio, la oferta sigue anclada en un montón de platos de comida rápida y la comida saludable es más una excepción que una regla. ¿Qué podemos hacer?

Lo cierto es que lo mejor es que nos preparemos nuestra propia comida sana. Somos empleados móviles, pero antes de salir de casa podemos preparar nuestro propio tupper. Sabremos lo que estamos comiendo y además se ajustará a una dieta mucho más saludable. Paramos cuando tengamos que comer y a ingerir una ración que nos aporte nutrientes y nos cuide por dentro.

Sudar

No se trata de que tengas que correr un maratón diario o levantar 150 kilos de peso en semisentadilla. En realidad sólo tienes que encontrar la manera de conseguir sudar un poco. Por ejemplo, puedes aprovechar un descanso para estirar un poco las piernas y dar un paseo o subir ese tramo de escaleras en lugar de tomar el ascensor.

Piensa que algunos compañeros se toman esto muy en serio e incluso transportan consigo una bicicleta plegable, para sacarla a pasear a la primera de cambio. Por cierto, algunas estaciones de servicio empiezan a ofrecer instalaciones de gimnasio ¡aprovéchalo!

Hazlo divertido

La tecnología nos ha provisto de un buen número de opciones para que hacer ejercicio se convierta en algo agradable, divertido y fácilmente controlable. Piensa en aplicaciones del tipo Fitbit, que te controlan incluso cuando subes unos escalones. Otras, en cambio, te proponen retos muy divertidos y desafiantes. Solo tienes que instalarlas en tu dispositivo móvil.

Por cierto, también existen ya dispositivos diseñados como pulseras que, además de medir la cantidad de actividad física que realizas, monitoriza y avisa si el conductor tiene somnolencia.

Ataque de hambre

La tentación de picar es muy difícil de resistir cuando se está detrás del volante. Barras de chocolate, patatas fritas… son algunas formas de saciar esa ansia y, a la vez, meter un montón de calorías.

Los refrigerios en sí no son un problema, basta con que los hagamos con cabeza y un poco de ganas de estar más sanos. Una buena alternativa son las frutas frescas y los frutos secos sin sal. Cambia también las bebidas azucaradas por refrescos ligth, agua y café y té sin azúcar.

Todo es posible y, si necesitas inspiración, qué tal el caso del conductor de camión de EE.UU. Siphiwe Baleka, que ha sabido combinar sus funciones durante el día con el entrenamiento para convertirse en un triatleta Ironman medallista.

Fuente: http://www.mymobileworkers.com/mobile-worker-guide-staying-healthy-road/

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