Hay algo cierto en el mundo de la tecnología. Siempre encontrarás a alguien gritando que llega algo que es mucho mejor que lo que ya existía y que se trata de una auténtica revolución. Y muchas veces… lo es. Suele ser algo que puede mejorar la forma en que vivimos nuestras vidas cotidianas, como los teléfonos inteligentes o el GPS. Claro que en otras ocasiones, el bombo y platillo solo tiene que revelar un “cambio de juego” para ofrecernos algo que en realidad no necesitamos. Un ejemplo sería la televisión 3D.

¿Ha llegado el momento de que los empleados móviles usen smartwatch?

Entonces, ¿cuál es la próxima gran atracción dentro del mundo de los wearables? Si hacemos caso a los zumbidos que resuenan en nuestros oídos, los teléfonos inteligentes y las tablets pronto estarán acumulando polvo, gracias a la aparición estelar de los smartwatches de última generación.

¿Podría ser este el futuro para el trabajo móvil? En lugar de cargar con los smartphones, por otro lado cada vez más grandes, los trabajadores de campo podrían ser capaces de acceder a todo lo que necesitan a través de un simple reloj de pulsera, al estilo James Bond.

Sin embargo, hemos de convenir que para que esto llegue a ocurrir tienen que cambiar mucho los smartwatches, sobre todo para ser adoptados como herramienta de gestión por las fuerzas de trabajo móvil.

Pantalla demasiado pequeña

Tener ese plano en una pantallita con solo mirar hacia abajo está muy bien cuando lo que deseas es saber la hora, pero no es tan adecuado si un empleado móvil está pretendiendo acceder a informes y otros documentos que precisan mayor ancho de pantalla.

Del mismo modo, también puede resultar peligroso tener que levantar la mano para echar un vistazo a la información. Parece mucho más seguro un dispositivo móvil bien montado, por ejemplo, en el vehículo.

No es un dispositivo independiente

Los smartwatches aún no están preparados para trabajar por sí solos. Su pequeño tamaño lo hace complementario de otros dispositivos, por ejemplo el smartphone y el reloj queda exclusivamente para la notificación de algunos avisos y recibir algunos mensajes y poco más. Esto denota que aún no ha llegado su hora y el trabajador móvil debe llevar el teléfono inteligente encima, aun cuando porte también un smartwatch.

Carencia de funciones

Por ahora nos es difícil imaginar un smartwatch capaz de ofrecer la función de cámara y difícil sería de manejar cuando está unido a la muñeca.

La otra dificultad llega a la hora de introducir datos en un dispositivo tan pequeño. Igualmente se pierde capacidad para que los clientes puedan facilitar, por ejemplo, su firma digital.

Cada vez más grandes

Aunque la mayoría de los smartwatches actuales son dispositivos ligeros y elegantes, esa no parece ser la dirección que debe tomar su diseño si desea ser práctico de cara al trabajo. Para tratar de exprimir su funcionalidad, manteniendo una vida de batería decente, los relojes han de ser cada vez más grandes y más gruesos.

Mientras que el tiempo encuentra una solución más adecuada para los impedimentos de los smartwatches, tal vez lo mejor sea complementar el smartphone con un buen software de localización como biXpe.

Foto en CC de Unsplash

Fuente: http://www.mymobileworkers.com/index-php20162is-the-time-right-for-mobile-workers-to-use-smartwatches/

Nuevo llamado a la acción