En muchas ocasiones hemos hablado de la movilidad empresarial. De tener una flota de vehículos en activo y de desplazarse cada día fuera de nuestro puesto de trabajo. ¿Qué ocurre cuando la movilidad es puntual, o necesitamos coger el avión a menudo?

La movilidad empresarial, trabaja desde el avión

Las compañías que necesitan hacer viajes a menudo suelen contar con acuerdos con compañías de aviones o agencias de viajes para mejorar el trasporte de sus empleados. Las grandes empresas, además, no sólo desplazan a uno o a dos de sus efectivos, sino que a menudo, pueden desplazar a todo un equipo de trabajo. En las pymes esto no sucede así, y sólo en algunas ocasiones se pueden permitir trasladar a alguno de sus empleados.

Para que la productividad de las empresas no descienda con los desplazamientos (y siempre contando también con el descanso del trabajador) existen ciertas nociones básicas que se pueden seguir cuando vamos a viajar para nuestra compañía.

  • El primero de todos es dotar a nuestro equipo de dispositivos que sean realmente portátiles y que puedan meterse en la cabina de un avión. Para ello lo mejor es un portátil ligero y manejable que se pueda transportar por toda una terminal y que, además, no moleste a la hora de utilizarlo a los otros pasajeros.
  • El segundo punto a tratar sería por su puesto la compañía con la que estamos viajando. Aquí, hay que prestar atención no sólo al coste y las opciones de lowcost, sino de que realmente viajemos con una compañía de confianza y que nos de la cobertura que necesitamos, tanto en el tema de las cancelaciones como en la flexibilidad de horarios.
  • Por último, tenemos que estar pendientes de la localización de los aeropuertos y contar con los gastos de desplazamiento y tener en cuenta los costes asociados.

Como veis, no son demasiadas las cosas a tener en cuenta cuando viajamos en avión o queremos que nuestros empleados lo hagan. Con cierta atención, podemos viajar sin preocuparnos
Y vosotros, ¿qué tenéis en cuenta cuando viajáis para vuestra compañía?