La productividad en una empresa se puede medir de diferentes formas, como ya hemos hablado en más de una ocasión. Sin embargo, una de las tareas que tienen pendiente la mayoría de las empresas españolas es cambiar el índice de medición en la productividad. En una empresa, comúnmente se tiene entendido que trabajar mucho, significa echarle muchas horas. Y aquí debemos plantearnos Sabemos trabajar mucho pero… ¿sabemos trabajar bien?

La productividad en la empresa ¿Sabemos trabajar bien?

La respuesta es no, en muchos casos. Últimos estudios nos indican que el 55% de la productividad de nuestra jornada laboral es improductiva. ¿Dónde podemos incidir para solucionar este problema?

En la conciliación laboral. Este rasgo es muy importante para llevar a buen puerto la productividad de nuestros equipos de trabajo. Existe hoy en día una barrera que debemos superar en relación a la flexibilidad tanto de las empresas grandes como de las pymes en relación a horarios de trabajo flexibles y en teletrabajo. Facilitar la conciliación laboral no debe suponer una traba en la empresa, sino todo lo contrario, un motor de cambio que aumente la satisfacción de nuestros empleados, su fidelidad y finalmente, su productividad.

Algunos ejemplos que podemos poner en práctica para la conciliación laboral

  • Horario flexible: La mayor lucha en la flexibilidad horaria es conseguir acabar con el con la cultura del presentismo en las empresas. De nada sirve pasar 12 horas de trabajo en una silla si esto no ha servido para nada ¿Qué ocurre si dejamos a las personas administrar su propio tiempo? Probablemente valores mejor sus picos de producción y rindan al máximo. Siempre bajo unos mínimos lógicos y preestablecidos, tampoco queremos llevarnos sustos innecesarios.
  • Teletrabajo: Gracias a las nuevas tecnologías y a este tipo de trabajo se han facilitado mucho más políticas de conciliación laboral y familiar. Supone ahorro para la empresa y libertad para el empleado. De nuevo bajo unos límites que eviten el aislamiento del empleado y la falta de control respecto a la empresa.
  • Libre uso de Internet: No se trata de estar todo el día conectado a redes sociales, sino ahorrar los costes de un firewall potente que impide que el empleado se mueva libremente y de la sensación de control del tiempo propio que supone para el empleado. También la libertad de uso genera en nuestro equipo un clima de confianza.

Todos estos ejemplos funcionan perfectamente dentro de un equipo de trabajo responsable con sus tareas. Antes de poner en marcha cualquier política lo mejor es que evaluéis cómo os pueden estas claves funcionar con vosotros y que hagáis pequeñas pruebas. Veréis como la productividad de vuestro equipo aumenta.

Vistas las políticas de conciliación y productividad laboral… pensamos que existen otras soluciones para mejorar la productividad ¿Cuáles se os ocurren a vosotros?

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