El espacio en el que desarrollamos nuestro trabajo es algo tan importante y donde pasamos tanto tiempo que resulta vital que nos paremos un poco a analizar cómo debe ser ese entorno, en función de las finalidades para las que va a estar destinado. Por otro lado, si tu actividad está basada en una buena cantidad de empleados móviles, tal vez lo más conveniente para ti sea alquilar un espacio de coworking, minimizando gastos y compartiendo equipos.

Qué debes preguntarte para elegir una oficina

¿Es un espacio adaptativo?

Es muy importante pensar también en el futuro. No sabes cómo va a evolucionar tu negocio y debes tener en cuenta aquellos elementos que podrían precisar un cambio por necesidades futuras de la empresa.

En este sentido también sería adecuado que estudiases la ubicación de tus oficinas, algo que va a influir en el tiempo que los empleados precisarán para llegar al trabajo, la facilidad con que puedan acceder a ti tus clientes o cómo calcular tus plazos de entrega. No olvides que, aunque tu negocio se base en un modelo de movilidad, cada cierto tiempo es bueno proponer una reunión con los trabajadores e, igualmente, a veces es preciso tener un sitio en el que reunirse con los clientes.

¿Me conviene el coworking?

Muy posiblemente la respuesta sea afirmativa. Compartir espacio con otras compañías te va a aligerar el gasto en alquiler y, en general, de todos los servicios que precisas: internet, teléfonos, material de oficina, mobiliario… Eso sí, si optas por esta medida, debes saber que es mucho más fácil si practicas el coworking con compañías que se dediquen a actividades similares a las tuyas, incluso con aquellas que te complementan. De este modo podréis establecer acuerdos de prestación de servicios entre ambos.