Utilizar un coche de empresa es algo muy común en las empresas que necesitan de movilidad empresarial. No solo para cubrir los desplazamientos de sus empleados y hacer más cómodos y controlar más sus desplazamientos, sino que aún existen empresas en las que los altos ejecutivos son «premiados» con coches de empresa. Pero… ¿Qué prestaciones y cómo necesitamos que sean estos vehículos?

¿Qué le pedimos a un coche de empresa?

Hoy en día no son pocas las compañías que disponen para sus empleados de coches corporativos. No sólo en temas de premios e incentivos para los empleados, sino también como herramientas de trabajo. Existen sin embargo algunas pautas que deben seguir las empresa a la hora de dar este paso, y no solo debido a las contrataciones que deben firmar los empleados y las empresas de renting, pensar también en las prestaciones.

  • Coche pequeño, menor consumo: Las empresas son quienes se tienen que hacer cargo de la gasolina, y las reparaciones del coche siempre dentro de los términos establecidos previamente por el usuario. Los coches más pequeños tienen un consumo menor y por lo tanto supone ahorro para la empresa.
  • Seguridad: En este tema la respuesta suele encontrarse en la antigüedad del coche. A mayor modernidad menores son los accidentes. Esto no es matemático y depende mucho del conductor. Pero si nos centramos en las reparaciones o en el coste de las mismas mejor un coche nuevo que antiguo. Normalmente, las empresas trabajan con contratos de renting de coches con antigüedad de 5 años, por lo que podemos hacernos una idea de cómo de modernos son nuestros vehículos.
  • Prestaciones internas: GPS, para guiarnos y para no extraviar el coche en caso de robo. Bluetooth para recibir y hacer llamadas son las dos imprescindibles con las que debemos contar en cada vehículo.

Existen más prestaciones tanto externas como internas de nuestros coches con las que vamos a determinar la gama de los mismos. Lo que debemos establecer previamente antes de adquirir un coche de empresa es quien va a utilizarlo y cómo, y entonces decidir cuál es el que más nos conviene.